Revisitando la historia de la danza moderna
FOTOGRAFIA: Andrea Seidel (d), Delma Iles y bailarines de Momentum Dance Company / FOTOGRAFO: José Llanes
Otro evento a salón lleno y de gran interés dentro del Festival de Danza de Miami 2009 resultó ser la presentación (en la Coral Gables Public Library) de una muestra de clásicos históricos de la danza moderna a cargo de Momentum Dance Company (MDC) y la maestra Andrea Seidel, como artista invitada.
La Dra Seidel, reconocida experta en Isadora Duncan, restauradora de danzas clásicas y directora del Isadora Duncan Ensemble, imparte también clases de danza en la Florida International University (FIU).
La propuesta, según el programa, era un recorrido por algunos de los pilares históricos de la danza moderna, desde sus orígenes allá en las postrimerías del siglo XIX con la divina Isadora Duncan, continuando con trabajos de Doris Humphrey, José Limón y fragmentos del Poems of Scriabin (1985) de Anna Sokolow.
“Hay que ver la danza moderna en su contexto. Como forma de arte, la danza moderna (y también el ballet) fue transmitida de maestros a alumnos y de coreógrafos a bailarines, de generación en generación, hasta que apareció la posibilidad de filmar o grabar en video”, comentó Delma Iles, directora de MDC, al presentar esta actividad.
De ahí la importancia de la restauración y preservación de estos legados.
Ataviada como la Duncan, la Dra. Siedel ejecutó el sólo de flauta de la Dance of the Blessed Spirits, de Gluck, el compositor barroco quien junto a Schubert y Chopin inspirara a aquella gran pionera un gran número de trabajos coreográficos.
Fue una representación minimalista, poderosa, harmónica y con toda la carga de sublimidad habitual propia de la obra de Duncan, quien vaticinó que el bailarín del futuro sería aquel que lograra hacer crecer en armonía perfecta su cuerpo y su alma: “El movimiento de su cuerpo deviene entonces el lenguaje natural de su alma”, dijo la Duncan.
Entre los trabajos presentados por los bailarines de MDC figuraron fragmentos de Water Study (Estudio del Agua), de Doris Humphrey. La pieza es un sugestivo estudio de la respiración y sus afectaciones sobre el movimiento, un tema experimental para su época. “El sonido de la pieza es la respiración de los bailarines”, apunta Iles.
En The Exiles (Los Exiliados), de José Limón, el extraordinario bailarín y coreógrafo mexicano, radicado en Nueva York en 1928, explora el momento en que Eva, expulsada del Paraíso y desde el exilio, recuerda sus días en el Jardín del Edén con Adán. El resultado es un verdadero canto al amor y a la belleza.
Iles no pasó por alto que esta muestra no era exhaustiva, porque no incluía el trabajo de otros artistas fundamentales de la danza moderna como Martha Graham o Paul Taylor, entre otros.
La directora contó que en 1985, Anna Sokolow se encontraba de visita en Miami realizando talleres de danza para otra compañía y decidió legar algunos trabajos coreográficos MDC, entonces recién creada.
”No nos cobró un centavo por ello. Simplemente reconoció que eramos una compañía jóven y quiso ayudarnos”, comentó Iles, agregando que a través de los años cada vez que podía le enviaba un cheque a la Sokolow. “Aunque fuera de 50 dólares”.
En Poems of Scriabin, dos pequeñas pero maravillosas suites basadas en la música del compositor y pianista ruso Alexander Scriabin, Sokolow explora por un lado sentimientos y emociones compartidas entre tres mujeres y por otro el momento del amor perfecto.
“Suelo decir a mis bailarines que se trata de ese momento de la relación en que estás enamorado, todo es perfecto y que no has conocido a tu suegra”, apunta Iles, provocando la risa de los presentes.
Sokolow es conocida también por sus comentarios humanos y de justicia social a través de la danza. En alguna ocasión ella dijo: “No hay solución final para los problemas de hoy, lo único que puedo hacer es provocar la atención de la audiencia”.
La jornada concluyó con un animado intercambio entre el público y los bailarines. Una participante acompañada de su pequeña hija comentó qué había asistido al evento buscando respuestas para su pequeña sobre las diferencias entre la danza y el ballet. Y agregó: “Me voy feliz. Creo que encontramos la explicación que buscábamos”.
Otro evento a salón lleno y de gran interés dentro del Festival de Danza de Miami 2009 resultó ser la presentación (en la Coral Gables Public Library) de una muestra de clásicos históricos de la danza moderna a cargo de Momentum Dance Company (MDC) y la maestra Andrea Seidel, como artista invitada.
La Dra Seidel, reconocida experta en Isadora Duncan, restauradora de danzas clásicas y directora del Isadora Duncan Ensemble, imparte también clases de danza en la Florida International University (FIU).
La propuesta, según el programa, era un recorrido por algunos de los pilares históricos de la danza moderna, desde sus orígenes allá en las postrimerías del siglo XIX con la divina Isadora Duncan, continuando con trabajos de Doris Humphrey, José Limón y fragmentos del Poems of Scriabin (1985) de Anna Sokolow.
“Hay que ver la danza moderna en su contexto. Como forma de arte, la danza moderna (y también el ballet) fue transmitida de maestros a alumnos y de coreógrafos a bailarines, de generación en generación, hasta que apareció la posibilidad de filmar o grabar en video”, comentó Delma Iles, directora de MDC, al presentar esta actividad.
De ahí la importancia de la restauración y preservación de estos legados.
Ataviada como la Duncan, la Dra. Siedel ejecutó el sólo de flauta de la Dance of the Blessed Spirits, de Gluck, el compositor barroco quien junto a Schubert y Chopin inspirara a aquella gran pionera un gran número de trabajos coreográficos.
Fue una representación minimalista, poderosa, harmónica y con toda la carga de sublimidad habitual propia de la obra de Duncan, quien vaticinó que el bailarín del futuro sería aquel que lograra hacer crecer en armonía perfecta su cuerpo y su alma: “El movimiento de su cuerpo deviene entonces el lenguaje natural de su alma”, dijo la Duncan.
Entre los trabajos presentados por los bailarines de MDC figuraron fragmentos de Water Study (Estudio del Agua), de Doris Humphrey. La pieza es un sugestivo estudio de la respiración y sus afectaciones sobre el movimiento, un tema experimental para su época. “El sonido de la pieza es la respiración de los bailarines”, apunta Iles.
En The Exiles (Los Exiliados), de José Limón, el extraordinario bailarín y coreógrafo mexicano, radicado en Nueva York en 1928, explora el momento en que Eva, expulsada del Paraíso y desde el exilio, recuerda sus días en el Jardín del Edén con Adán. El resultado es un verdadero canto al amor y a la belleza.
Iles no pasó por alto que esta muestra no era exhaustiva, porque no incluía el trabajo de otros artistas fundamentales de la danza moderna como Martha Graham o Paul Taylor, entre otros.
La directora contó que en 1985, Anna Sokolow se encontraba de visita en Miami realizando talleres de danza para otra compañía y decidió legar algunos trabajos coreográficos MDC, entonces recién creada.
”No nos cobró un centavo por ello. Simplemente reconoció que eramos una compañía jóven y quiso ayudarnos”, comentó Iles, agregando que a través de los años cada vez que podía le enviaba un cheque a la Sokolow. “Aunque fuera de 50 dólares”.
En Poems of Scriabin, dos pequeñas pero maravillosas suites basadas en la música del compositor y pianista ruso Alexander Scriabin, Sokolow explora por un lado sentimientos y emociones compartidas entre tres mujeres y por otro el momento del amor perfecto.
“Suelo decir a mis bailarines que se trata de ese momento de la relación en que estás enamorado, todo es perfecto y que no has conocido a tu suegra”, apunta Iles, provocando la risa de los presentes.
Sokolow es conocida también por sus comentarios humanos y de justicia social a través de la danza. En alguna ocasión ella dijo: “No hay solución final para los problemas de hoy, lo único que puedo hacer es provocar la atención de la audiencia”.
La jornada concluyó con un animado intercambio entre el público y los bailarines. Una participante acompañada de su pequeña hija comentó qué había asistido al evento buscando respuestas para su pequeña sobre las diferencias entre la danza y el ballet. Y agregó: “Me voy feliz. Creo que encontramos la explicación que buscábamos”.