Demasiado Sexy
Tango Undressed (Tango Desvestido, en español) es una tomadura de pelo. El título de este popular trabajo de la Miami Contemporary Dance Company promete desnudez y la audiencia la espera desde el primer vistazo a los bailarines, vistiendo breves trusas blancas y ocultos de la cintura para arriba detrás del telón: ¿Cuándo se van a caer las trusas?
Resulta ser que no esto no ocurre hasta el momento final, y solamente desde las caderas, cuando Ray Sullivan, coreógrafo y Director Artístico del grupo, se voltea y muestra tímidamente al público su trasero desnudo, antes de que sus partes privadas tengan la oportunidad de dejar alguna impresión. Pero eso es irrelevante.
Esta solución tonta es la conclusión lógica a la sexualidad excesiva que Tango Undressed ofrece de principio a fin. Sullivan desarrolló una pasión por esta danza social mientras vivía en Argentina y utiliza el tango como un vehículo para explorar una amplia gama de emociones, evocando el mundo social de la milonga, la fiesta del tango donde los bailarines se encuentran, se mezclan y toman caminos separados. Hay ocasiones en las que Sullivan juega con el tango de manera más o menos directa. En otras, el transfiere el vocabulario del tango a cuerpos que saltan, se retuercen, y ruedan por el piso.
Tango Undressed es, con frecuencia, un trabajo al borde de la auto-parodia. Masked Improvisation (La Improvisación Enmascarada), un dúo bailado por Sullivan y Soledad Centurión, un miembro de la compañía que se entrenó en la propia Argentina, comienza con chisporroteo eléctrico cuando ambos se arrastran en sus vientres como soldados en combate; pero cerca del final, cuando Sullivan finge azotar alegremente a su amante/adversaria, lo que comenzó como un comentario incisivo sobre los elementos sadomasoquistas del tango se convierte en un cliché. Tango Undressed no solo es sexy sino que quiere cerciorarse de que usted sabe que lo es.
Luis Vivas es menos impaciente por tomarnos el pelo. Identificado en el programa como “specialty tango dancer” (lo que es decir, intérprete de un tango altamente teatralizado), Vivas arde sin apelar a la audiencia, con su energía dirigida hacia adentro. Observando a Vivas bailar con Sullivan el dúo Not Often Spoken (Algo No Dicho con Frecuencia), una pieza que nos regresa a los orígenes del tango como una danza entre dos hombres, pude apreciar la diferencia entre ser atractivo en South Beach y lo que debe haber sido en el Buenos Aires de hace de cien años, cuando nació el tango: SoBe es pura exhibición; Buenos Aires es incubación misteriosa.
Tango Undressed es más un cuento sobre los deseos de dos ciudades que un experimento que combine el vocabulario del tango con el de la danza contemporánea de concierto. En las ocasiones en que el espectáculo resulta ser un poco demasiado, los maniáticos del tango dirán, ¿qué puede usted hacer? ¿Cómo puede llegar el tango a South Beach y no quitarse la ropa?
(Traducción al español: Orlando Taquechel)
Resulta ser que no esto no ocurre hasta el momento final, y solamente desde las caderas, cuando Ray Sullivan, coreógrafo y Director Artístico del grupo, se voltea y muestra tímidamente al público su trasero desnudo, antes de que sus partes privadas tengan la oportunidad de dejar alguna impresión. Pero eso es irrelevante.
Esta solución tonta es la conclusión lógica a la sexualidad excesiva que Tango Undressed ofrece de principio a fin. Sullivan desarrolló una pasión por esta danza social mientras vivía en Argentina y utiliza el tango como un vehículo para explorar una amplia gama de emociones, evocando el mundo social de la milonga, la fiesta del tango donde los bailarines se encuentran, se mezclan y toman caminos separados. Hay ocasiones en las que Sullivan juega con el tango de manera más o menos directa. En otras, el transfiere el vocabulario del tango a cuerpos que saltan, se retuercen, y ruedan por el piso.
Tango Undressed es, con frecuencia, un trabajo al borde de la auto-parodia. Masked Improvisation (La Improvisación Enmascarada), un dúo bailado por Sullivan y Soledad Centurión, un miembro de la compañía que se entrenó en la propia Argentina, comienza con chisporroteo eléctrico cuando ambos se arrastran en sus vientres como soldados en combate; pero cerca del final, cuando Sullivan finge azotar alegremente a su amante/adversaria, lo que comenzó como un comentario incisivo sobre los elementos sadomasoquistas del tango se convierte en un cliché. Tango Undressed no solo es sexy sino que quiere cerciorarse de que usted sabe que lo es.
Luis Vivas es menos impaciente por tomarnos el pelo. Identificado en el programa como “specialty tango dancer” (lo que es decir, intérprete de un tango altamente teatralizado), Vivas arde sin apelar a la audiencia, con su energía dirigida hacia adentro. Observando a Vivas bailar con Sullivan el dúo Not Often Spoken (Algo No Dicho con Frecuencia), una pieza que nos regresa a los orígenes del tango como una danza entre dos hombres, pude apreciar la diferencia entre ser atractivo en South Beach y lo que debe haber sido en el Buenos Aires de hace de cien años, cuando nació el tango: SoBe es pura exhibición; Buenos Aires es incubación misteriosa.
Tango Undressed es más un cuento sobre los deseos de dos ciudades que un experimento que combine el vocabulario del tango con el de la danza contemporánea de concierto. En las ocasiones en que el espectáculo resulta ser un poco demasiado, los maniáticos del tango dirán, ¿qué puede usted hacer? ¿Cómo puede llegar el tango a South Beach y no quitarse la ropa?
(Traducción al español: Orlando Taquechel)